Qué y Quiénes

 

¡Bienvenidos a Casa home house!

 

Nosotras somos Aye Cásares y Flor Nieto, amigas y socias. Juntas fundamos este blog en donde compartimos casas e historias de personas que aman y cuidan su hogar, para que podamos entender la importancia del lugar en donde vivimos.

Desde nuestra pasión, entusiasmo y ganas de compartir lo que más amamos hacer, es que creamos este emprendimiento.

Fusionamos lo mejor de cada una y crecemos continuamente para darte buenas ideas, mostrarte lo último en tendencias y llegar hasta tu casa para asesorarte y quién dice, transformarla en tu hogar soñado.

Queremos que te inspires con nosotras y nos permitas ser parte de tu próxima renovación.

 

Conocé a Aye

 

¡Buenas! ¿Cómo estás?

Gracias por acercarte a conocer un poco más de nosotras y en especial de mí. La verdad es que no voy a contar ninguna historia muy fascinante, ni te vas a encontrar con una biografía muy revolucionaria, sólo voy a hablar de mí.

Algunos podrían opinar que hablar de mí ya es demasiado, pero yo no lo siento así. Vos sacarás tus conclusiones.

 

 

Mónica y Manolo son mis papás, a ellos les debo mi carácter independiente, que si bien a veces es bastante molesto porque no quiero ayuda de nadie, lo valoro mucho. Me ayuda a no tener miedo, a querer empezar diferentes proyectos (una y otra vez) y a encarar la vida con seguridad. Agustín es mi hermano y con él tengo incontables peleas, porque somos el agua y el aceite, pero sin duda es la dosis de amor, humor y sinceridad que necesito cada día. Y así sigue la lista de una familia interminable, compuesta por tíos y primos aficionada a los festejos, el alcohol y el cotillón. Todo muy normal.

 

 

También están mis amigas, las que conozco desde que tengo 5 años y las que hace un poco menos, pero en general ellas me ayudaron a ser quien soy hoy. Mi forma de expresarme, de vivir se debe a ellas, en parte, porque nos criamos y crecimos juntas.

¡Ahora trabajo con una amiga! No se imaginan lo divertido que es. Trabajamos, charlamos, comemos, reímos, tomamos decisiones, reímos… Somos incondicionales.

 

 

Por último, pero no menos importante, está mi novio. Sí, vos Damián, la única persona que tiene un corazón tan lindo y una voluntad tan grande como para aguantarme. Es mi compañero de aventuras, de viajes, de vida. Siempre me apoya y tira para adelante conmigo, está en esos momentos en donde todo es alegría y en los que las lágrimas me consumen los ojos. En todo, siempre.

 

 

Y bueno, después de este recorrido, llegamos a mí. Una persona cambiante, que se aburre de muchas cosas, que pasó por cuatro carreras universitarias, varios trabajos, cursos, cosas que quedan por la mitad y un par que sí terminé. Pero todo me dejó algo, conocí muchas personas buenas y aprendí muchísimo. Al principio, esto de no decidirme me pesaba un poco. Sentía que no tenía un rumbo fijo, pero en cuanto me di cuenta de que lo que quiero es divertirme y pasarla bien, ahí todo se encarriló. Empecé un proyecto que me encanta, que me llena de alegría y a todos les recomiendo lo mismo, piensen cómo se ven, qué les gusta y de qué les gustaría trabajar. Lo demás, viene solo, con empeño y dedicación, pero siempre positivo.

 

 

¡La vida es una sola! Cuando realmente entendemos el significado de esa frase, cada momento lo vivimos a pleno. Siempre nos vamos a enojar, vamos a pensar que hay cosas que hubiéramos hecho de manera diferente, pero lo bueno es aprender de eso. No dejen pasar oportunidades, disfruten, brillen, hagan ejercicio, conozcan gente, viajen, enamorense, pinten, rían, lloren, abracen y nunca se olviden de decirle a las personas que quieren, cuánto las quieren. Confíen en su corazón, en el instinto y en uno mismo.

¡Brindo por nosotros, por ustedes lectores y por Casa home house! Que les sea útil, inspirador y los llene de ideas.

 

Conocé a Flor

 

 

Si no les digo que soy auténtica, que me mantengo fiel a mí misma a cada lugar al que voy y que valoro la honestidad, les estaría mintiendo. Amo estar rodeada de personas que me aporten sentimientos sanos y alegría, pero por sobre todo admiro a los que, como yo, están dispuestos a dar todo por lo que uno quiere.  

 

 

Trabajé por 10 años en una multinacional que me dió muchas oportunidades, grandes amigas, mi pareja y momentos inolvidables, pero el camino hasta ser quien soy llevó un poco más que tiempo.

A los 18 años cuando terminás la secundaria es muy difícil decidir qué querés estudiar y ser el resto de tu vida (me doy cuenta ahora). Si bien estudié, me recibí y trabajé de aquella profesión que elegí, casi sin saber de qué se trataba al principio, había algo que no me completaba, que se sentía vacío.

 

 

Todo el tiempo pensaba en decorar lugares, me divertía, lo sentía como algo innato. Sin darme cuenta, ese hobbie se convirtió en mi profesión actual.  

Cada vez que iba a algún lugar nuevo, sea la sala de espera del médico o la casa de alguien, “jugaba” a imaginar cómo la podía cambiar. El juego tomó forma cuando tuve vía libre para transformar mi habitación, que desde adolescente sufrió innumerables cambios, y se concretó cuando mi mamá me dijo que quería renovar el living comedor de su casa y no sabía qué hacer. Desde ahí que ella es mi compañera en cada visita a las casas de decoración, compartimos revistas del tema y me empuja en cada proyecto que emprendo.

 

 

Siempre que quise hacer algo tuve la suerte de tener personas especiales con quienes contar, desde amigas y familia que estuvieron dispuestas a leer, opinar, corregir y releer mis trabajos incontables veces, hasta un gran amigo, que años después, se convertiría en mi gran amor. Hoy en día,  no sólo me ayuda con las cuestiones tecnológicas que a veces me superan, sino que con su simpleza, honestidad y gran corazón me convierten cada día en un mejor ser humano.

 

 

La conexión conmigo misma, la encuentro cuando hago algo que disfruto mucho, si bien me encanta ver series y películas o escuchar música, a la noche necesito sumergirme en un libro que me haga vivir una historia diferente cada vez.

Dicen que el que no prueba no gana, probé muchísimas actividades físicas para desconectar mi cuerpo de la mente, soy una persona inquieta que siempre quiere experimentar y descubrir más, pasé por natación, kickboxing, buceo hasta que encontré una disciplina que logra mi equilibrio, tanto físico como mental. La acrobacia aérea me genera desafíos todo el tiempo y me enseña a conocer y superar mis propios miedos y limitaciones.

 

 

¡Gracias por leer, aprender un poco más de mí y visitar Casa home house! Espero que lo disfruten mucho.